Tomate

INFORMACIÓN BÁSICA

  • Clasificación: el tomate es una fruta desde el punto de vista botánico pero en la cocina lo utilizamos como verdura.
  • Nombre científico: Solanum lycopersicum.
  • Familia: solanáceas.
  • Origen: América, concretamente Mesoamérica y la región andina, llegó a Europa en el siglo XVI.
  • Siembra: marzo-junio.
  • Cosecha: junio-septiembre.
  • Clima: cálido.
  • Conservación: mantener a temperatura ambiente, sin que le dé la luz del sol.

INFORMACIÓN NUTRICIONAL

  • >90% de agua, bajo en calorías, grasas y proteínas, alrededor de un 3% de carbohidratos (glucosa y fructosa).
  • Vitaminas: A, grupo B (B1, B3, B6, B9), C, E, K.
  • Minerales: potasio, fósforo, magnesio, calcio y sodio.
  • Oligoelementos: hierro, zinc, cobre y manganeso.
  • Fitoquímicos: licopeno, betacarotenos.

BENEFICIOS

  • Contribuye a la protección frente al daño oxidativo del ADN.
  • Aporta antioxidantes bioactivos.
  • Se asocia a menor riesgo de ciertos tipos de cáncer.
  • Puede contribuir a la protección neurológica.
  • Apoya la salud metabólica.
  • Contribuye a la salud reproductiva.
  • Ayuda a modular la inflamación.
  • Contribuye a la salud digestiva.
  • Puede apoyar la recuperación tras el ejercicio.
  • Favorece la salud cardiovascular.
  • Contribuye a la salud de la piel.
  • Contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario.

Beneficios del tomate según la evidencia científica

El tomate es un alimento ampliamente estudiado por su contenido en licopeno, carotenoides, polifenoles, vitaminas y compuestos bioactivos, que actúan de forma sinérgica dentro de una dieta saludable.

  • ADN:
    • El licopeno puede contribuir a reducir el daño oxidativo del ADN, según estudios experimentales y observacionales, lo que forma parte de sus posibles efectos protectores a nivel celular.
  • Antioxidante:
    • El licopeno es un antioxidante dietético que contribuye a reducir el estrés oxidativo.
  • Cáncer:
    • El consumo regular de tomate se asocia con un menor riesgo de algunos tipos de cáncer, especialmente el cáncer de próstata.
    • Sus compuestos antioxidantes pueden influir en mecanismos relacionados con la angiogénesis y la protección frente al daño oxidativo.
    • Estos efectos se observan principalmente en estudios epidemiológicos y experimentales.
  • Desórdenes neurodegenerativos:
    • El tomate puede contribuir a la salud cerebral a través de sus antioxidantes, aunque no hay evidencia clínica de prevención directa de Alzheimer o accidentes cerebrovasculares.
    • Se ha visto que los pacientes con Alzheimer tienen una menor cantidad de antioxidantes, especialmente de vitamina C, E y licopeno y que tienen elevados niveles de marcadores de estrés oxidativo en el plasma y en el líquido cefalorraquídeo.
  • Diabetes:
    • El consumo de tomate se asocia con mejoras modestas en marcadores metabólicos, como la sensibilidad a la insulina.
  • Fertilidad:
    • En mujeres, las vitaminas presentes en el tomate como el folato (B9), C, D y E se asocian con un mejor soporte de la fertilidad.
    • En hombres, los antioxidantes del tomate podrían contribuir a reducir el estrés oxidativo relacionado con parámetros de fertilidad, aunque los efectos clínicos directos no están demostrados.
  • Microbiota e inflamación:
    • El tomate aporta fibra y compuestos bioactivos que pueden favorecer un perfil antiinflamatorio y contribuir a la diversidad de la microbiota intestinal dentro de una dieta equilibrada.
  • Recuperación tras el ejercicio:
    • El licopeno puede ayudar a moderar el estrés oxidativo inducido por el ejercicio, contribuyendo a la recuperación muscular y al equilibrio oxidativo, aunque el efecto depende del contexto y la intensidad de la actividad física.
  • Salud cardiovascular:
    • El consumo habitual de tomate se asocia con mejoras en la presión arterial, perfil lipídico y función endotelial, y con menor riesgo de enfermedades cardiovasculares.
    • El licopeno puede proteger las células vasculares y las lipoproteínas de la oxidación y favorecer un perfil antiinflamatorio.
  • Salud de la piel:
    • Los carotenoides del tomate contribuyen a proteger la piel frente al daño por radiación UV y estrés oxidativo, apoyando la salud cutánea.
  • Sistema inmune:
    • El tomate aporta micronutrientes y antioxidantes que contribuyen al funcionamiento normal del sistema inmunitario, incluyendo un papel en la actividad de linfocitos y células NK, según estudios experimentales y observacionales.

Variedades

  • Las variedades de tomate con mayor contenido de licopeno son:
    • Tomates San Marzano
    • Tomates cherry
    • Tomates de piel oscura
    • Tomates mandarina

MEJOR ECOLÓGICO

  • Los residuos de pesticidas en los tomates tienen un impacto negativo en la salud, especialmente en la salud de los niños.
  • Los tomates cultivados en suelos contaminados absorben metales pesados que constituyen un significativo riesgo para la salud.
  • Siempre que te sea posible elige frutas y verduras ecológicas.

MANERAS DE COCINARLO

  • Lo mejor es consumir el tomate tanto crudo como cocinado para obtener todos sus beneficios:
    • Al cocinarlo aumenta la biodisponibilidad del licopeno y de los betacarotenos pero se reduce la cantidad de vitaminas como la C y de minerales.
    • La piel contiene entre 3 y 5 veces más licopeno que la pulpa.
    • El licopeno es soluble en grasa, si se cocina con aceite de oliva se triplica la cantidad que absorbe tu cuerpo.
  • Crudo en ensaladas, pastas, gazpacho y otras salsas.
  • Cocinado en salsas de tomate, al horno, añadido a guisos y otros platos. Es mejor no cocinarlo a altas temperaturas ni tiempos largos para no perder nutrientes.

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