Fecha de composición: entre los siglos V y III a. C.
Idioma original: pali
Género: texto sapiencial / espiritual
Forma: colección de versos (aforismos)
Pertenece a: Canon pali, Khuddaka Nikaya
HISTORIA
El Dhammapada es uno de los textos más conocidos y leídos de la tradición budista. Está atribuido a Buda (Siddhartha Gautama), forma parte del canon pali (colección más antigua de escrituras budistas) y reúne una colección de versos destinados a transmitir su enseñanza espiritual.
El Dhammapada es la recopilación de las enseñanzas que transmitía Siddharta Gautama de forma oral en lengua magadhi, siglos después de su muerte sus discípulos lo dejaron por escrito en lengua pali tras temer que sus enseñanzas se perdieran durante una hambruna.
ESTRUCTURA
El Dhammapada está compuesto por 423 versos agrupados en 26 capítulos temáticos, cada uno dedicado a un aspecto esencial del camino budista. No hay una progresión narrativa, sino una sucesión de enseñanzas independientes que pueden leerse de forma no lineal.
Versos gemelos
El estado de alerta y vigilancia
La mente
Las flores de la vida
El necio
El sabio
El arhat
A miles
El mal
La violencia
La vejez
El gobierno de uno mismo
El mundo
El Buda
La felicidad
Lo querido
La ira
La impureza
Entrar en el dhamma
El camino
En vela
Un mundo de sufrimiento
El elefante
La sed
El bhikkhu
El brahmán
VALORACIÓN PERSONAL
Estudio los libros sagrados buscando guías y respuestas que me ayuden en mi camino de crecimiento espiritual, en el caso del Dhammapada he visto útil para mí los versos relacionados con la disciplina y el autodominio, aunque su perspectiva respecto a la familia no encaje con mi estilo de vida y parece que las mujeres quedan un poco al margen como se puede leer en algunos versos:
84. No desees hijos ni riquezas ni reinos, ni para ti ni para otros. No persigas tu propio éxito por encima de la rectitud de tus acciones. Haz tuya la disciplina moral y el conocimiento. Sigue siempre el camino del dhamma.
242. A la mujer le mancha la falta de rectitud en su conducta; al benefactor le mancha la falta de dadivosidad en su ofrecimiento; al mundo le manchan los malos hábitos de unos y otros.
284. Como un ternero que necesita para sobrevivir la ubre de su madre, así el hombre está encadenado por el deseo de la mujer, por pequeño que este sea.
345. Los sabios no consideran sólidos ni la atadura hecha de cáñamo ni los grilletes hechos de hierro, pues mucho más robusta y resistente es la pasión por el oro, las joyas y las piedras preciosas, o por los hijos y la esposa: de esta sí es realmente difícil liberarse. Solo aquellos que la quiebran marchan para llevar una vida mendicante, renunciando a la felicidad que surge de los placeres de este mundo.
VERSOS PARA LA DISCIPLINA Y EL AUTODOMINIO
Estos son algunos de los versos sobre disciplina y autodominio que más me han gustado y que me sirven de guía en mi camino de crecimiento espiritual:
2. La existencia humana está dirigida por la mente, en ella predomina la mente, está hecha de mente. Si uno habla o actúa con mente pura, la felicidad lo sigue como su sombra, que nunca lo abandona.
8. Al que vive sin buscar el placer, con dominio sobre sus sentidos, moderado ante la comida, lleno de fe e inquebrantable energía, a ese no lo doblega Mara, como el viento no doblega una gran roca.
24. Aquel que de forma decidida cultiva la conciencia plena, la conducta pura, los actos reflexivos, el dominio de sí mismo y vive según el dhamma (ley eterna), alerta y vigilante, se eleva hacia la gloria.
37. Tan solo aquellos que gobiernan su mente – que por naturaleza tiende a volar lejos, solitaria, incorpórea, para cobijarse en lugares recónditos – se liberan de las cadenas de Mara.
96. Serena es la mente, serena la palabra y serena la acción de ese hombre que, gracias al perfecto conocimiento, se ha liberado y hallado la paz.
104. La conquista de uno mismo – del que sabe gobernarse y actúa siempre bajo su propio dominio – vale más que el triunfo sobre todos los hombres.
226. Aquellos que están siempre despiertos, disciplinando su mente de día y de noche, con el nirvana en el horizonte, poco a poco eliminan las impurezas de su mente.
234. Los sabios que han aprendido a dominar su cuerpo, su habla y su pensamiento tienen pleno gobierno sobre sí mismos.
281. Domina tus palabras, domina tu mente y domina tu cuerpo. Mantén limpios estos tres caminos y podrás recorrer la senda de los sabios.
282. De la concentración de la mente brota el conocimiento; de la carencia de concentración, su destrucción. Conociendo estos dos caminos, que conducen respectivamente a la existencia y a la inexistencia, elige el primero.
292. Si descuidas lo que hay que hacer y haces lo que no se debe, seguirán creciendo las impurezas de tu mente. Pero si sostienes siempre la plena conciencia de tu cuerpo, harás lo que debe hacerse y extinguirás toda impureza.
314. Si vas a hacer algo mal, mejor no lo hagas, pues lo que haces mal ahora te atormentará después. Si vas a hacer algo bien, hazlo, y evitarás todo remordimiento.
333. Buena es la disciplina moral hasta la vejez y buena es la fe firmemente establecida. Bueno es obtener la sabiduría y bueno es abstenerse de hacer el mal.
400. Llamo brahmán al que, ajeno a la cólera, cumple las obligaciones que se le han impuesto, al que actúa con pureza moral, libre de deseo, gobernándose a sí y sabedor de que habita su último cuerpo.
EDICIÓN
He leído varias versiones del Dhammapada que encontré gratuitas en Internet y ahora tengo en físico la edición de Errata Naturae Editores del 2025.